Alumnos

Egresados

Docentes

Posgrado

Investigación

Ingresantes

SIU Guarani
Unju Virtual
Campus FI
Extensiones Áulicas

 

Enfoque

Las profesiones universitarias demandadas en Argentina

Los jóvenes que tienen la posibilidad estudiar en la Universidad consideran por lo general tres parámetros para decidirse por una determinada carrera de grado: el mandato familiar, la vocación y la posibilidad de ejercer la profesión a cambio de una recompensa económica. En determinadas circunstancia los tres factores inciden, aunque en la mayoría de los casos uno de ellos es el que prevalece y define.

En las carreras tradicionales y con posibilidad cierta de desarrollar una actividad independiente como Medicina o Abogacía se da con frecuencia la primera razón. Una publicación del Miami Herald de marzo de 2020 da cuenta que en las Escuelas de Medicina de los Estados Unidos de América se encontró que los estudiantes admitidos eran, en un 14%, hijos de Médicos. Otro estudio del mismo Diario, en este caso sobre Escuelas de Medicina y Abogacía del Reino Unido, reveló que los hijos de médicos eran 24 veces más atraídos por estudiar medicina que el resto de los ingresantes y que los hijos de abogados tenían una probabilidad de 17% de estudiar Derecho.

Por otra parte, y según los datos del Salón de Orientación Universitaria UNITOUR que desde 2006 organiza un sistema de visitas programadas de más de 30.000 Estudiantes de bachillerato en España e Italia, se estima que sólo el 52% de los jóvenes elige su carrera universitaria por vocación.

Con respecto a la elección de la carrera pensando en un futuro empleo, también a nivel de España e Italia, el 35% la selecciona en base a las salidas profesionales que pueda ofrecerle su título universitario. De ellos un 40% se imagina trabajando en una empresa privada y un 30% como empleado o funcionario del Estado.

En términos genéricos, se puede estimar que alrededor de un 40% de los 520.000 ingresantes a las Universidades Nacionales en la Argentina, es decir unas 200.000 personas cada año, están interesadas en saber qué profesiones tienen mayores posibilidades de trabajo.

Existen en nuestro país cuatro carreras con alta demanda laboral que muy pocos estudiantes eligen y que pocas Universidades ofrecen. Es el caso de Ingeniería Nuclear que, en 2017, último dato disponible desde la Secretaría de Políticas Universitarias sólo ofreció 9 graduados. Sólo está disponible en dos Universidades: la de Cuyo, en el Instituto Balseiro y la de San Martín, en el Instituto de Tecnología Nuclear. Otro Título requerido y sin oferta es el de Ingeniero Metalúrgico, del que se recibieron sólo 7 profesionales en el mismo año. La carrera se dicta en la Universidad Nacional de Hurlingham y en la Sedes Regionales Córdoba y San Nicolás de la Universidad Tecnológica Nacional.

Otra carrera de demanda insatisfecha es la Meteorología. Desde hace décadas la UBA dicta la carrera de Meteorología, que pasó a llamarse Ciencias de la Atmósfera. Su apertura reciente en la Universidad de La Plata puede generar un número mayor de egresados, que se mantuvo en un promedio de 5 por año. La salida laboral por excelencia es el Servicio Meteorológico Nacional, las Fuerzas Armadas, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, las aerolíneas y consultoras privadas.

Estadística es la cuarta carrera que cobra especial importancia en cuanto a posibilidad laboral y que también está entre las menos elegidas. Solo dos universidades dictan la Licenciatura: la de Rosario y la de Tres de Febrero. Hoy el especialista en Estadística tiene un abanico extensísimo para su salida profesional. Casi cualquier sector requiere un experto en datos: las industrias, la política, la sociología, los medios de comunicación entre otros.

En términos más generales, cuando se piensa en carreras prioritarias, las ingenierías surgen de inmediato. Es que, más allá de que, desde hace años, marcan un crecimiento sostenido de nuevos inscriptos, todavía no se satisface la demanda de graduados. Entre todas las ramas se reciben alrededor de 8.500 Ingenieros por año cuando la necesidad actual, aun en un mal momento de la industria y de la economía en general, es que egresen al menos 10.000.

En cuanto a la participación del Estado Nacional en la definición de las Políticas universitarias en los últimos 40 años, a diferencia de lo que sucedió durante la presidencia de Raúl Alfonsín cuando la expansión de la educación universitaria se caracterizó por el aumento de la matrícula y la creación de nuevas carreras, a partir del gobierno de Carlos Menem se verifica una tendencia a la expansión institucional, ya sea por creación de nuevas instituciones o de subsedes, extensiones áulicas y sistemas de educación a distancia que se mantienen hasta hoy.

La expansión geográfica basada en las estrategias institucionales tiene sus limitaciones a la hora de pensar en un sistema universitario coherente con las necesidades regionales. Por lo pronto reproduce las desigualdades geográficas ya que tiende a concentrar la nueva oferta en los centros más poblados en donde ya existen instituciones de Educación Superior o, si no, hacia los que dirigen sus estrategias expansionistas varias instituciones.

Como consecuencias de lo anterior se genera sobreoferta en algunas disciplinas, las más convocantes. Queda pendiente la atención de otras necesidades, menos directas, menos favorecidas por el imaginario popular pero no por eso menos necesarias para el desarrollo de la sociedad.

Copyright © 2014-2022 - Facultad de Ingeniería - UNJu